Minneapolis.– Minneapolis estaba en vilo el jueves tras la muerte de una mujer que fue baleada por un agente durante una redada migratoria: manifestantes expresaban su indignación, el gobernador exigiendo que el estado participe en la investigación y las escuelas cancelando clases como medida de precaución. Funcionarios estatales y locales exigieron que los agentes de inmigración abandonaran Minnesota un día después de que un oficial no identificado del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le disparó en la cabeza a Renee Good, de 37 años y madre de tres hijos. Pero la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem,…
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